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¿Qué cuidados tener para reducir las secuelas post-UCI por la COVID-19?

Las secuelas que presenta una persona que estuvo en cuidados intensivos pueden variar y ser más graves. Te contamos algunas recomendaciones que debes tener en cuenta.

Persona en Unidad de Cuidados Intensivos

La COVID-19 ha dejado millones de víctimas mortales a su paso alrededor del mundo, pero quienes han sobrevivido tras haber estado en cuidados intensivos también terminan siendo víctimas a largo plazo. Foto: Unsplash

LatinAmerican Post | Vanesa López Romero

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La COVID-19 ha dejado millones de víctimas mortales a su paso alrededor del mundo, pero quienes han sobrevivido tras haber estado en cuidados intensivos también terminan siendo víctimas a largo plazo. El Síndrome Post-UCI o PICS (por sus siglas en inglés) es una crisis que puede afectar a las personas que ya salieron de cuidados intensivos, pero que pueden presentar secuelas físicas respiratorias, cardiacas e incluso emocionales. 

Si bien un paciente puede ser dado de alta tras haber pasado por UCI, es muy importante que siga bajo la revisión y atención médica, con el fin de que no recaiga y pueda contralar (en la medida de lo posible) las secuelas y consecuencias que trae consigo la COVID-19. Teniendo en cuenta que la mayoría de las secuelas que se presentan están asociadas al sistema respiratorio y cardiaco es sumamente importante que se pueda acceder a terapias especializadas que ayuden a salir adelante al paciente. Asimismo, es importante que, en dado caso de que las secuelas persistan, se realicen exámenes con el fin de descartar una afección que pueda ser más grave. 

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Tener cuidados especializados y constantes permitirán que las secuelas sean menos prolongadas y afecten en menor medida al paciente tanto a corto como largo plazo. Así mismo, un buen cuidado evitará que el paciente recaiga y deba volver a cuidados intensivos, lo que es muy bueno para el sistema de salud, pues no se cierran las plazas de atención a otros enfermos. 

Cuidados en casa

Antes de volver a casa es muy importante que se el personal médico esté completamente seguro de que el paciente ya se puede dar de alta y se encuentra estable para recibir cuidados en el hogar un poco menos especializados. Asimismo hay que tener en cuenta lo siguiente:

  • Se recomienda que se tengan acceso fácil y rápido a cuidadores especializados en casa.
  • El paciente debe tener una habitación separada del resto de la familia o de las personas que convivan en el hogar.
  • Tanto el paciente como los demás integrantes de la casa deben cumplir con sumo cuidado los requisitos de bioseguridad.
  • Es preferible que, una vez el paciente vuelve a casa, el resto de los integrantes entren en estado de aislamiento con el fin de evitar posibles reinfecciones.
  • Se recomienda mantener puesta la mascarilla en las zonas comunes.
  • Si hay personas mayores de 65 años o mujeres embarazadas en el hogar, es recomendable que se mantengan distanciadas en su totalidad al paciente.
  • Una buena dieta que aumente la respuesta del sistema inmunológico es vital. Es muy importante seguir al pie de la letra la dieta propuesta por el médico que dio de alta.

Tras la COVID-19, las secuelas se pueden presentar inmediatamente o después de semanas e incluso meses, por ello es muy importante mantener las terapias que haya asignado el profesional de la salud que atendió al paciente, así las secuelas no sean muy notorias. 20% de las personas que pasan por UCI presentan Síndrome Post-UCI, y ven afectada directamente su calidad de vida, es por ello que si se tiene acceso a la vacuna, esta debe ser prioridad, pues si bien la vacuna no implica inmunidad, sí merma significativamente la gravedad de los síntomas.