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Plantas para capturar carbono: una oportunidad para combatir el cambio climático

El 08 de septiembre fue inaugurada en Islandia la planta de captura carbono y almacenamiento de CO2 más grande del mundo. Su nombre es Orca y su lanzamiento da un impulso a la lucha contra el cambio climático.

Planta de captura de carbono

La planta está conformada por un sistema modular de 8 recolectores que extraen de la atmósfera el dióxido de carbono mediante filtros y ventiladores. Foto: Climeworks

LatinAmerican Post | María Fernanda Ramirez Ramos

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Orca está en el parque geotérmico de Hellisheidi, ubicado al sudoeste de Islandia. La planta está conformada por un sistema modular de 8 recolectores que extraen de la atmósfera el dióxido de carbono mediante filtros y ventiladores. Después, lo mezclan con agua y luego lo expulsan en la profundidad, en donde es atrapado en rocas mediante un proceso de mineralización.  

“Las formaciones rocosas basálticas subterráneas en Islandia proporcionan las condiciones ideales para este proceso, ofreciendo una solución permanente para el almacenamiento de CO2. La energía necesaria para ejecutar el proceso de captura directa de aire proviene de recursos puramente renovables”, indica Climeworks, la compañía creadora de esta planta.

En 2017, Climeworks lanzó una prueba piloto para procesar 50 toneladas de dióxido de carbono. Tres años después, esta empresa, con sede en Suiza, realizó una alianza con ON Power, proveedor de energía geotérmica de Islandia, y Carbfix, una asociación académico-industrial que se ha especializado en el desarrollo de tecnologías para capturar CO2. Con esta unión, se garantizó un aumento de la eliminación de dióxido de carbono a 4.000 toneladas por año, que son equivalentes a las emisiones anuales de cerca de 790 carros.

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Hoy, Climeworks tiene alianzas con Microsoft, Swiss Re, Shopify y más de 8.000 particulares para expandir este tipo de tecnologías para la eliminación del dióxido de carbono en el aire. El rápido escalamiento de esta iniciativa y el diseño de la planta, permiten que puedan replicarse en diversos lugares del mundo. El desafío será adaptarse a las condiciones físicas del entorno.

¿Una solución para el futuro?

Pese a que mejor que eliminar el dióxido de carbono es evitar sus emisiones, la comunidad científica ha coincidido en señalar que la reducción no resulta suficiente para alcanzar los objetivos en la lucha contra el cambio climático. Además, es necesario, y urgente, eliminar el dióxido de carbono del ambiente de forma permanente. Es por ello que iniciativas como Orca representan una esperanza en la lucha contra la contaminación por los gases de efecto invernadero y sus inminentes consecuencias como aumento del nivel del mar, incendios, inundaciones y cambios en el clima.

La Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en inglés), que pertenece a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), ha indicado que tras la crisis ocasionada por la pandemia del COVID-19 las emisiones de CO2 llegarán a niveles récord. Al respecto, ha planteado la meta para los gobiernos de implementar medidas para alcanzar cero emisiones para el 2050.

Esta agencia ha señalado que actualmente existen 15 plantas de captura de aire directa y que se trata de una opción clave para la eliminación del carbono en el mundo. Aunque el CO2 que es extraído del aire puede usarse en la producción de combustibles, compuestos químicos o productos que contienen carbono, el sistema que utiliza Orca resulta muy eficiente porque se elimina el CO2 completamente de la atmósfera y como resultado se tienen emisiones negativas. 

“En una transición hacia cero emisiones netas, el CO2 utilizado para producir combustibles sintéticos necesitaría cada vez más ser capturado de fuentes de bioenergía o de la atmósfera para evitar emisiones retardadas de CO2 de origen fósil cuando se quema el combustible”, asegura IEA. Uno de los mayores desafíos que tendría replicar este modelo en otras partes del mundo es que su funcionamiento sea impulsado por energías renovables como la solar, la eólica o la geotérmica, y así se reduzcan costos operativos y el consumo energético sea limpio.

La próxima Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático COP26 se realizará en noviembre en Glasgow, Reino Unido. En este evento se espera que se presente el plan de financiamiento para apoyar el desarrollo de tecnologías limpias, que permitan la adaptación al cambio climático y la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.