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La influencia de Donald Trump sigue avanzando en las primarias republicanas

Los candidatos apoyados por el expresidente republicano siguen logrando triunfos para poder controlar el partido y llegar al Congreso en elecciones de medio término.

Donald Trump

Foto: Flickr-Gage Skidmore

LatinAmerican Post | Santiago Gómez Hernández

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La campaña presidencial en Estados Unidos tan solo empezará oficialmente en 2024, pero desde ya se empiezan a mover los interesas que podrán definir el próximo inquilino de la Casa Blanca. Desde ya el expresidente Donald Trump inició su carrera. El primer paso es tomar el control del partido Republicano y así tener casi garantizada su victoria en las primarias presidenciales.

Para controlar el partido, lo primero es que reconocidos trumpistas logren sus respectivas victorias en las elecciones primarias para las “Midterm”. Será vital para el exmandatario que los republicanos que lleguen a los altos cargos sean aliados de cara a las próximas elecciones presidenciales.

El partido de Trump

Desde hace varios años, expertos creen que el Partido Republicano (GOP), asociado siempre a Abraham Lincoln o Ronald Reagan, ahora es el Partido de Trump. Su popularidad entre la base conservadora norteamericana hace imposible ver un GOP alejado del neoyorquino.

Esto también está quedando en evidencia en los candidatos trumpistas que competirán para las elecciones de medio mandato. En este 2022, de 8 candidatos trumpistas en primarias (Ohio, Carolina del Norte, Pennsylvania, Georgia, Nevada, Connecticut, Alaska, y Arizona) 7 lograron la victoria.

Por su parte, en las elecciones para Cámara de Representantes, 17 de 21 puestos fueron para los republicanos trumpistas y no para los que manejan una línea alejada del expresidente. Solo perdió los 2 puestos de Georgia, uno en Carolina del Sur y otro de los 2 del estado de Washington.

Entre los resultados más llamativos, destacan la derrota en Wyoming de Liz Cheney, una de las críticas más relevantes que tiene Donald Trump dentro del partido. Cheney tan solo obtuvo el 29% de los votos republicanos, por detrás del 66% de la primípara trumpista Harriet Hageman. Dentro del mismo estado, hubo una importante victoria trumpista: Chuck Gray ganó la primaria para secretario de estado de Wyoming, cargo que se encargará de hacer veeduría a las elecciones.

En Alaska, la exgobernadora y excandidata vicepresidencial Sarah Pailin pasó a las próximas elecciones a un puesto en la Cámara baja. Pailin tiene el apoyo de Trump y competirá en noviembre contra 2 candidaturas: demócrata y republicana.

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Tan solo faltan las elecciones primarias en Massachusetts (6 de septiembre) y las de Rode Island, Delaware y New hapshire, todas se realizarán el 13 de septiembre. Será el 8 de noviembre cuando el efecto Trump compita no solo dentro de su partido, sino contra los candidatos demócratas.

Elecciones de mitad de periodo

Es tradicional en Estados Unidos que a mitad del periodo presidencial se definan todos los 435 puestos en la Cámara de Representantes; 34 de los 100 senadores y 34 de los 50 gobernadores estatales.

Estas elecciones sirven también como termómetro electoral para las próximas elecciones presidenciales. Normalmente, dependiendo de la aprobación o rechazo que tengan los presidentes en el cargo, se puede ver plasmado en cómo quede conformado el mapa político.

Por ejemplo, los Demócratas tienen en riesgo perder el control del Congreso. Hoy lo controlan con un empate de 50 senadores (que define la vicepresidenta Kamala Harris) y con solo 9 representantes de diferencia en la Cámara.

Adicionalmente, Trump planea, no solo que el Congreso y las gobernaciones queden en control del partido Republicano, sino que además sean fieles a él. Precisamente, en las elecciones pasadas, cuando perdió contra Joe Biden, se negó a aceptar los resultados y denunció fraude, sin presentar pruebas, en varios estados donde ejercían gobernadores republicanos como Georgia y Arizona o en los estados controlados por demócratas como Wisconsin, Pennsylvania y Michigan.

No obstante, hoy es posible destacar que el partido republicano estará moldeado a las ideas del neoyorquino. Esto, de forma independiente a si Trump logra ganar la candidatura presidencial para las elecciones de 2024 o es capaz de vencer al actual presidente Joe Biden. Trump seguirá ejerciendo poder, ya sea desde la Casa Blanca o desde su mansión en Mar-a-Lago.