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La crisis migratoria hace de los enclaves españoles en África es un cementerio

Las dos ciudades españolas en territorio africano, Ceuta y Melilla, son una posición estratégica para el país europeo pero también un problema amplificado por la crisis migratoria.

Valle de Ceuta, España

Foto: Intenta y prueba

LatinAmerican Post | Luis Angel Hernández Liborio

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La ciudad autónoma de Melilla ha vuelto a ser noticia y de nuevo por el tema migratorio, al menos 23 personas murieron el viernes 24 de junio al intentar cruzar ilegalmente la valla de la ciudad. La otra ciudad autónoma española en África, Ceuta, también ha sido objeto de olas de migrantes que intentan cruzar sus límites y que ponen en jaque a los distintos niveles de autoridad en España que actúan contra el fenómeno a veces incluso de forma contradictoria.

¿Por qué España mantiene territorios en África?

La descolonización de África se dio en la segunda mitad del siglo pasado, pero no todos los procesos fueron sencillos, algunos dejaron vacíos de poder y dieron pie a importantes problemas. España abandonó su última colonia, el Sahara Occidental, en 1976, la cual quedó en disputa entre Marruecos, Mauritania y el Frente Polisario (frente para la liberación del Sahara Occidental). Sin embargo, a España aún le quedan algunos territorios en África, las menos importantes son la antigua isla (ahora peñón) de Vélez de la Gomera, las islas Chafarinas y las islas Alhucemas. Y las de gran importancia son Ceuta y Melilla, ciudades que tienen el estatus de autónomas, lo que las sitúa por encima de los municipios comunes en España pero por debajo de las Comunidades Autónomas.

Ceuta y Melilla son posesiones de España desde hace casi 500 años. De origen portugués, a Ceuta la obtuvo producto de la efímera unión dinástica con Portugal (1580-1640), al abandonar los lusos la unión Ceuta decidió permanecer con la Corona de España. Melilla, por su parte, fue conquistada en 1497 por los Reyes Católicos en su avance por África. Desde entonces España ha defendido su soberanía sobre ambas ciudades, mucho antes de la existencia de Marruecos, país que reclama tanto los territorios "menores", así como a Ceuta y a Melilla. Como dato curioso, España misma es "víctima" de un enclave en su territorio, Gibraltar, el cual también reclama al Reino Unido.

La reclamación marroquí y la estrategia de Pedro Sánchez

Si España defiende su soberanía sobre Ceuta y Melilla apelando a la historia antigua, Marruecos también lo puede hacer. Los marroquíes apelan al Gran Marruecos, un imaginario sobre la herencia territorial y cultural de los diferentes pueblos que se asentaron en el norte de África y que incluyen partes de territorios de países vecinos, así como los enclaves españoles en África. Las reclamaciones de Marruecos no han sido tomadas en cuentas en la ONU debido a que Ceuta y Melilla nunca fuerton territorios en proceso de descolonización, lo que complica cualquier intento de obtenerlas por esa vía. Esto ha dado pie a conflictos diplomáticos y "roces" entre fuerzas marroquíes y españolas.

Marruecos también ha hecho poco o nada por detener el avance de la migración a Ceuta y Melilla como forma de presionar a España. Debido a esto, Pedro Sánchez ha buscado cómo congeniar con los marroquíes y obtener su apoyo para controlar los flujos migratorios. Su estrategia consistió en reconocer la propuesta de Marruecos de una "autonomía" del Sahara Occidental bajo soberanía marroquí rompiendo así con la neutralidad que España había tenido en el conflicto. De acuerdo con el Real Instituto Elcano, a cambio ha solicitado el reconocimiento sin condiciones de Ceuta y Melilla como parte de España. Aunque las relaciones con el país africano mejoraron, lo cierto es que el gobierno de España se ganó duras críticas, incluyendo las de Unidas Podemos, el partido que dio su respaldo para formar la coalición que permitió a Sánchez gobernar. 

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¿Para qué cruzar a Ceuta y Melilla?

Esta es la gran pregunta sobre la migración a Ceuta y Melilla, ¿para qué cruzar a estos dos enclaves que no tienen conexión terrestre con España? Como se mencionó anteriormente, los distintos niveles de autoridades en España actúan a veces de forma contradictoria, mientras por un lado hay una gran vigilancia, vallas de hasta 10 metros de altura en cada ciudad con sistemas de seguridad de última generación, por el otro lado hay también programas humanitarios que protegen y dan apoyo a la población migrante.  Esto evita la deportación inmediata (que ha generado un debate público) de las personas que cruzan. Para miles de africanos que año con año intentan cruzar las vallas de Ceuta y Melilla, llegar a estos pequeños territorios implica una oportunidad para un cambio de vida. Al llegar tienen derechos que la autoridad española debe respetar, un proceso que les permite estar por un tiempo en los enclaves y, en algunos casos, ir a la España peninsular, obtener permisos de residencia y en resumen una vida con derechos, aunque cabe resaltar que la gran mayoría son devueltos a Marruecos.

Los momentos críticos de la migración a los enclaves españoles

Lo ocurrido en estos días en Melilla no es un evento único, ambas ciudades tienen un historial sobre tragedias y violaciones a los derechos humanos debido a los intentos de entrar a ellas. En 2013 una persona murió al caer desde lo alto de la valla en Melilla, un riesgo al que se suma el enfrentarse a la Guardia Civil. Al no poder cruzar siempre por las vallas, los migrantes intentan entrar por las playas, una práctica peligrosa que en 2014 cobró la vida de 15 personas en la llamada "Tragedia del Tarajal" en Ceuta, según la Comisión Española de Ayuda al Refugiado. Al igual que en el camino a Estados Unidos, en Marruecos suelen formarse caravanas que intentan cruzar de forma masiva las vallas a España, algunas de cientos y otras de miles de personas de las cuáles pocas lograrán entrar y aún menos podrán ingresar libremente a España y a la Unión Europea.